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lunes, 28 de abril de 2014

A little Entertainment: Memorias de una Geisha


Sinopsis: La protagonista, Chiyo y su hermana mayor Satsu, viven en un pueblo a las orillas del Mar Japón, Yoroido. Su padre las vende para poder pagar el tratamiento de su mujer enferma. Satsu es vendida a un burdel y Chiyo a una okiya (una casa para las geishas).
Chiyo se hace amiga de Calabaza, una muchacha que llevaba unos meses más que ella en la okiya, las dos comenzarán su aprendizaje como Geishas, hasta que Chiyo se ve relegada a sirvienta cuando intenta escapar junto a su hermana.
Su breve encuentro con el próspero y benevolente señor Presidente consigue cambiar su suerte. A partir de ahora Chiyo hará todo lo que pueda por conseguir un lugar a su lado.
Chiyo consigue llamar la atención de la geisha con más éxito en Gion, Mameha, a la que Hatsumomo (la geisha de la okiya en la que vive Chiyo) desprecia porque la supera en cada aspecto y a la que no puede vencer, porque Mameha ha obtenido su independencia como geisha, mientras que Hatsumomo aún no.
Mameha adoptará a Chiyo y la preparará para convertirse en la mejor geisha, superando a Hatsumomo, la cual hará lo imposible por desprestigiarla. 

Director: Rob Marshall

Actores: Zhang Ziyi, Ken Watanabe, Gong Li, Michelle Yeoh, Suzuka Ohgo, Cary-Hiroyuki Tagawa, Youki Kudoh

Opinión Personal:
Esta es una de mis películas favoritas, desde que la vi en 2005 en el cine no pasa un año sin que la vuelva a ver, lo sé, soy una exagerada, pero no puedo remediarlo, me encanta, me llegó al corazón desde el primer momento y cada vez que la veo consigue cautivarme como la primera vez.

Ayer por la tarde me senté en el sofá, hice palomitas, me puse cómoda y me dispuse a ver la película.

Cuando la veo me sumerjo completamente en la historia y la cultura japonesa de la época, la cual me encanta.
Una Geisha no es lo que muchos piensan, no es una prostituta, va mucho más allá. Una Geisha solo acaba perteneciendo a un hombre, su danna, quien la mantiene y ella lo satisface en todo lo que pueda.
Toda la esfera que envuelve a las geishas es como un ritual, todo tiene que ser perfecto, tienen que actuar de forma sumisa, tienen que ser sensuales, ser capaces de atraer la atención de un hombre con solo mirarlo, tienen que saber bailar, tocar instrumentos, manejar los abanicos... ser Geisha es un arte. Pero no todo es bonito. Tienen que sufrir y mucho, ya no solo físicamente, también emocionalmente, porque una geisha no se puede permitir el lujo de amar.

Han sabido reunir en la película la esencia del libro en el que está basada. Los actores bordan los papeles, hacen que me sumerja en la película y no me dé cuenta de lo que sucede a mi alrededor.
Le recreación de los escenarios es perfecta, las típicas casitas japonesas pegadas, sin apenas espacio en las calles. El vestuario de la época, tan característico y tan perfecto...


Y por supuesto la historia de amor, no podía faltar.
Cómo nuestra protagonista sufre porque ve como aquello que quiere se aleja, cada vez más y no puede hacer nada para remediarlo. Ese amor que surge en una chiquilla y que continúa con el paso de los años. Ese amor en el que no importa la diferencia de edad, ni el ser el segundo plato, en el que lo único que importa es estar junto a la persona que quieres, un amor puro, limpio, inocente.


Como veis, no le pongo ningún pero, porque no se lo puedo poner, es una película que me llegó hondo y no puedo hacer otra cosa que recomendarla.


The End.


sábado, 26 de octubre de 2013

Represión Musulmana...

Hoy voy a abrir este espacio con algo que me ha sorprendido y me ha alarmado en partes iguales. Y es que según el jeque saudí Saleh al Lohaidan, consejero judicial del Ministerio de Justicia, ¡¡¡conducir daña los ovarios!!!, según este hombre hay numerosos estudios que avalan este hecho. Esto lo ha dicho en respuesta a la campaña, que varias activistas musulmanas han realizado, para reclamar su derecho a conducir.

Y esto es algo que ha nosotros nos sorprende, ya que actualmente estamos acostumbrados a ver mujeres conduciendo (aunque siga habiendo ciertos comentarios machistas), es algo que nosotros vemos normal, por eso nos puede chocar que en ciertos países las mujeres todavía no puedan conducir. Y lo que sucede en los países musulmanes es que una mujer no tiene derecho a, prácticamente, nada, siempre necesitará de un hombre si quiere hacer algo, siempre estará supeditada a un hombre, como dice el Corán:
"Los hombres son los protectores y proveedores de las mujeres, porque Alá ha hecho que uno de ellos supere al otro, y porque gastan de sus bienes. Por lo tanto las mujeres correctas son devotamente obedientes y recogidas en ausencia de su esposo que es lo que Alá les exije."
 Por lo que una mujer musulmana solo podrá hacer algo si su padre, su marido, su hermano o cualquier hombre de su familia se lo permita. Son mujeres reprimidas, no pueden expresarse, no tienen derecho a nada, no pueden conducir, no pueden ir a clase si el profesor es un hombre, no pueden vestir como quieran, no pueden abrir una cuenta en un banco... ¿Qué pueden hacer? Lo que el hombre de su casa les ordene.

Pero últimamente gracias a las nuevas tecnologías, a que internet llega a todos los hogares, muchas de ellas se han dado cuenta que mujeres de otros países tienen derechos y pueden hacer lo que quieran sin el permiso de nadie, por eso están movilizándose, defendiendo algo por lo que no tendrían que preocuparse si hubieran nacido en otro país o en otra cultura, defendiendo derechos que son de todos, a los que todos deberíamos poder acceder, ya que ser mujer no es algo malo, somos personas y como tales, todos tenemos los mismos derechos.

Sonríe y se Feliz.